miércoles, 29 de octubre de 2014

ORGULLO Y PREJUICIO Y ZOMBIS. Jane Austen y Seth Gráname-Smith

Tomar un clásico de la literatura y convertirlo en “otra cosa” ha sido desde siempre un género artístico en sí mismo.
Lo vemos con frecuencia en el cine o en el teatro: ¿quién no recuerda la revisión del clásico de Shakespeare “Romeo y Julieta” convertido en un exitoso musical ambientado en las calles de Nueva York con “West side History”? 
Lo que no es tan frecuente es que el cambio de género se realice dentro del mismo arte en el marco de una revisión, en este caso reescritura. Tamaña osadía se la debemos a Seth Gráname-Simth, un joven escritor norteamericano de best-sellers empeñado en mejorar aquellas cosas que alguien decidió alguna vez no mejorar (normalmente el creador o la creadora de la obra).
Este autor que alterna su faceta de novelista con la de escritor de guiones de cómic, y ha conseguido cierta relevancia fuera de su país gracias a otra de sus novelas: “Abraham Lincoln, cazador de vampiros” (2010) recientemente adaptada al cine, pero ya anteriormente nos había obsequiado con su versión de la famosa “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen ambientándola en el mundo apocalíptico de un ataque zombi, no se complicó demasiado la vida para buscarle un título a “su” novela: “Orgullo y prejuicio y zombis” (2009).
Como dije antes lo primero que hay que recordar es que Seth Gráname-Smith es guionista de comics, eso quiere decir que sus novelas son eso, un cómic sin dibujos, orientado a un público juvenil sin demasiadas pretensiones, ávido de acción y poco exigente desde el punto de vista literario. Con todo hay que recordar (y es un gran mérito) que gracias a él muchos adolescentes que jamás se plantearían leer la obra de aquella gran novelista romántica inglesa, con Gráname-Smith sí se van a acercar a su universo victoriano y a la historia de la atormentada familia Bennet.
Si ya conoces “Orgullo y prejuicio” puede ser un ejercicio interesante leer cómo unos zombis malencarados intentan estropear el romance entre Elizabeth y Fitzwilliam, o cómo la terrorífica plaga cambia los usos y costumbres de la Inglaterra victoriana. Y si todavía no conoces la novela mejor que mejor, si te lees ésta primero no lo dudes, el original no puede sino mejorarlo todo. En todo caso, tenemos las dos en nuestra Biblioteca: la de los zombies, la magnífica versión original.

Pablo Martínez. Biblioteca de Turismo.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La película de la semana: El diario de Bridget Jones

Esta semana toca reseñar una película: "El diario de Bridget Jones" (2001), dirigida por Sharon Maguire y adaptación cinematográfica de la novela de Helen Fielding, quien ha declarado en varias ocasiones que se inspiró en la novela "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen.

Bridget Jones (Renée Zellweger) es una treintañera soltera y regordeta que vive en Londres y trabaja en una editorial. En la clásica visita a sus padres en Año Nuevo le presentan a Marc Darcy (Colin Firth), un abogado divorciado, estirado y altivo, con el que precisamente no conecta, ya que oye que él la cataloga como una fumadora y bebedora empedernida y con incontinencia verbal.
Tras este fracaso, decide tomar el control de su vida y escribir un diario lleno de buenos propósitos, entre los que no se encuentra enrollarse con su jefe, el director de la editorial Daniel Cleaver (Hugh Grant), guapo y encantador, con el que al final tiene una aventura.
Daniel le cuenta que tuvo en el pasado una trifulca con Marc, en la que parece que Marc le quitó la mujer a Daniel. Influenciada por esto, el odio que Bridget siente por Marc Darcy se acrecienta. Pero como dice el dicho: "del amor al odio hay un paso" y ¿viceversa?

La película es muy divertida, con tres protagonistas impecables y con mucha química. Como era de esperar, hace varios guiños a "Orgullo y prejuicio", como el apellido de Marc Darcy o una escena en la que sale una mujer tapándose con una gran carpeta en la que pone "Pemberley Press", por el hogar de éste. Además, el actor Collin Firth hizo de señor Darcy en la serie de la BBC. Destacar de la banda sonora la interpretación de Bridget Jones de la canción "All by Myself" de Jamie O'Neal o la canción "It's Raining Men" de Geri Halliwell como fondo de la super pelea entre los dos protagonistas, inolvidables.

En nuestra Biblioteca Universitaria contamos con ejemplares tanto de la película como del libro. ¡Adelante!


María del Mar Barrios, Biblioteca de Turismo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Las sombras de Longbourn, de Jo Baker: la lectura de la semana.

Cuando lees historias maravillosas, con unos personajes adinerados y de clase alta en lo que todo parece perfecto me parece que falta algo al relato. Se cuentan bailes (¿quién ha retirado los muebles para hacer espacio para la danza?), se habla de banquetes (¿cómo han preparado el menú?), de preciosos vestidos (¿y la modista?, ¿dónde está la modista?), de viajes (¿quién ha preparado el equipaje?). El libro que te presento esta semana cuenta eso, precisamente. Lo que no se ve en los relatos más emocionantes: las sombras que están tras los protagonistas y que barren, friegan, lavan, cocinan, encienden chimeneas, van por agua al pozo, hacen recados... Así que esta novela no es una versión de Orgullo y prejuicio. No es la famosa historia de Jane Austen re-hecha, ni adaptada a hoy, a la temática zombie, al romance vampírico, a la edad media, a Japón... Es otra historia, paralela a la novela original y muy entretenida. 

En este libro, las famosas Bennet no son más que personajes secundarios, aunque importantes, a los que los protagonistas deben contentar para asegurarse un futuro. Casar bien a las niñas es también esencial para que las sombras que habitan Longbourn mantengan su trabajo, pero no evita que tengan vidas propias. El duro trabajo de mantener siempre a punto una casa no impide que Sarah se sienta atraída por el exótico lacayo mulato del señor Bingley, que sienta también interés por el joven James, el lacayo de la casa o que anhele conocer Londres, la metrópoli que tan lejos está de ella. ¡Viajar!. A fin de cuentas, Sarah es tan joven como las señoritas a las que riza el pelo y cose vestidos y también busca un hombre, aunque en su caso, para que comparta con ella largas jornadas de trabajo. Porque no puede aspirar a un hombre que la retire a un hogar propio, aunque sí a trabajar duro en un pequeño negocio como le propone el lacayo de Bingley... Elegir es difícil para cualquier mujer y para una joven como Sarah, más aún.

Muy respetuosa con el relato original, la novela de Jo Baker me ha sorprendido gratamente. Cuando leía este libro, mi imaginación iba encajando el trabajo de esas personas en las motivaciones de sus amos  y haciendo más completa la historia de Austen. También me ha llamado la atención el retrato que hace de algunos de los personajes del original: Wickham es un personaje muy muy encanallado; la señora Bennett se refugia cada dos por tres en su "medicina", o el señor Bennett solo está influenciado por el ama de llaves, por ejemplo. 

Pero para mi, lo más interesante ha sido descubrir cómo la dura jornada de los criados y su sucio trabajo encajan en la obra original, cómo ejercen su influencia en la marcha de la casa y en los objetivos de sus amos y cómo contribuyen a que las chicas se casen bien. A fin de cuentas, recordar los platos favoritos, tener siempre a punto los vestidos, mantener las habitaciones calientes en invierno... son importantes para que no les falte trabajo y techo el día de mañana.

Me hubiera gustado, quizá, una historia un poco más dura. Por algo soy fan de Dickens.

¿Te apetece conocer la otra historia de Orgullo y Prejuicio? En la Biblioteca está.

Remedios Herrera Gutiérrez. Sección de Adquisiciones, Préstamo Interbibliotecario e Información y Referencia.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Mes dedicado a "Orgullo y prejuicio", de Jane Austen

El homenaje a este clásico de la literatura inglesa comienza con una novela de la dama del suspense, P.D. James, que con "La muerte llega a Permberley" rinde un homenaje a Jane Austen y a su novela más famosa. Una mezcla de novela de época y de misterio que promete, con dos de mis escritoras favoritas implicadas.

Seis años después de su boda, Elizabeth y Darcy viven felizmente en Pemberley junto a sus sus hijos. Pero la víspera del gran baile anual, se verán envueltos en un asesinato llevado a cabo en sus tierras. Lydia, la hermana menor de Elizabeth, llega en un carruaje en plena noche anunciando que su marido, el apuesto Wickham, ha sido asesinado en el bosque. A partir de aquí se iniciará una investigación criminal que sacará muchos trapos sucios a la luz y que desembocará en un inevitable juicio.

Tras un prólogo en el que la autora nos pone al día de lo más importante del argumento de Orgullo y Prejuicio y de lo que les ha deparado el destino a sus protagonistas en los últimos seis años, arranca la verdadera novela de misterio. Algo lenta, aunque muy descriptiva, no es la mejor novela de P.D. James, aunque no deja de resultar interesante la ambientación de la época, ese mundo refinado lleno de damas y caballeros... ya que ella que siempre ha desarrollado sus novelas en la actualidad. Además, la novela está plagada de interpretaciones de P.D. James sobre acontecimientos de "Orgullo y prejuicio", no siempre acertadas. Y es que la aventura de escribir una continuación de una obra como "Orgullo y prejuicio" era arriesgada.

En cuanto a los personajes, se echa en falta una mayor protagonismo de Elizabeth, que tan importante era en Orgullo y prejuicio, aunque es lógico si nos atenemos al argumento. Y el que tampoco sale muy bien parado es el querido coronel Fitzwilliam. Eso sí, destacar el simpático guiño que hace a varios personajes de "Emma", otra gran novela  de Jane Austen.

Si queréis saber como termina el misterio de Pemberley, tenemos varios ejemplares en la Biblioteca Universitaria, así como múltiples novelas de P.D. James y de Jane Austen.



María del Mar Barrios, Biblioteca de Turismo.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Leído en otros blogs. Estaba en el aire, de Sergio Vila-Sanjuán.

Una visita al blog de nuestro colaborador  Francisco A. Alba Cabello (Un libro junto al mando de la tele), nos trae esta reseña de un Premio Nadal. la novela de Sergio Vila-Sanjuán. Una historia sobre un programa radiofónico que tenemos para ti en la Biblioteca y también en la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía.

Rinomicina le busca.

El territorio de los premios literarios no me suele interesar de por sí. Al igual que el resto de los premios, en general, pienso que no dejan de tener un gran componente subjetivo, o de ser la decisión de unos pocos, probablemente no representativa de la mayor parte del conjunto de lectores en su globalidad. Pero pese a todo, no desaproveché la ocasión que la biblioteca de mi barrio me ofrecía de acercarme al Premio Nadal 2013, Sergio Vila-Sanjuán, que obtuvo el galardón por 'Estaba en el aire', su segunda novela.

Sergio Vila-Sanjuán es periodista cultural y se dedica a la información literaria. Si esto podría hacerle estar más cercano al premio es algo que desconozco, y además tampoco quiero insinuar nada en ese sentido, porque me gusta dedicarme simplemente a leer. Con 'Estaba en el aire' ha firmado una correcta novela, impecablemente escrita y muy bien ambientada, pero en mi opinión un tanto falta de gancho, casi carente de ritmo y puede que, como indica la contraportada, con talento narrativo, sí, pero sin acción narrativa. Con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

La historia se centra en un programa de radio emitido en España en la época posterior a la guerra civil, titulado 'Rinomicina le busca' y que bajo el patrocinio de este fármaco intentaba unir de nuevo a personas que se habían visto separadas en una etapa anterior de sus vidas, la mayor parte de las veces a resultas del conflicto bélico, pero también por muchas otras causas diversas. Como el propio autor aclara en un capítulo final titulado 'Justificación y agradecimientos', su padre, José Luis Vila-Sanjuán, fue el supervisor de este programa por parte de la empresa patrocinadora, por lo que con este relato, él quiere, de alguna forma, rendirle homenaje aproximándose a algunos de los casos reales que dicho programa trató, aunque transformados y reelaborados.

Por lo demás encontramos un buen retrato de los personajes, tanto masculinos como femeninos, además de unas descripciones muy cuidadas y documentadas de lugares, situaciones y circunstancias de la época. Pero muy secundarias respecto a la trama, como si realmente no hubiera sido capaz de integrarlas plenamente en la narración, o bien no hubiese querido hacerlo del todo, para hacer que siguiera primando la atención a 'Rinomicina le busca', que por cierto bien podría haber sido también el título de esta misma novela, en lugar de ese 'Estaba en el aire' quizá demasiado impreciso.

Extraña por otro lado encontrar ciertos errores aparentemente inexplicables en un libro al que el autor debe haber dedicado como digo muchas horas de preparación. Así, por ejemplo, hay algún momento en el que los personajes principales de Elena y Tona están confundidos, y se alude a una cuando en realidad se trata de la otra; igual sucede con algún otro caracter más secundario. Descuidos que quizá otro lector perdonaría, pero que a mí, tan maniático como soy, se me hace muy difícil en todo un Premio Nadal.

Muy grata sorpresa me supuso encontrarme con el periodista Juan Cortés Jaén, al que conozco bien por cuestiones relacionadas con su trabajo al frente de la documentación e historia del Málaga CF, y que aquí aparece en asuntos nada futbolísticos como corresponsal de 'Rinomicina le busca' en Málaga, y puesto en muy buen lugar además.

En definitiva, una obrita bastante ligera, con la principal pretensión de alabar recuerdos familiares, y que se deja leer sin más.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Historia del ojo, de Georges Bataille. El discípulo predilecto cierra el mes más ardiente.

Vale la primera advertencia. Es MUY FUERTE. Si unas esposas y un sofá mal encarado son lo máximo que has leído, no abras este libro. Ni una página debes permitirte leer, porque no es para ti. Si no imaginas placeres y perversiones más allá de lo que has visto en Emmanuelle; si el rubor tiñe tus mejillas solo de pensar que a alguien se le pueda ocurrir que haya algo más, mejor te olvidas. El libro que esta semana cierra el mes más ardiente es de lo más perverso que te puedas encontrar (con permiso del Divino Marqués, claro está). La Historia del ojo es el sendero que se adentra en lo más oscuro del bosque del deseo, el camino oculto que conduce (en línea directa) a los brazos del Maestro de los placeres diversos. No en vano Bataille es el discípulo predilecto, el niño mimado que más cercano está a las premisas de Sade, y el único que -de verdad- le sigue los pasos. 

Eros y Tanatos van de la mano. En esta historia, Simona y su joven pareja sin nombre se inician en los placeres de la carne por vías muy pero que muy particulares. Perversos y transgresores, para ellos el placer es egoísta, maloliente, brutal. Cualquier sitio, cualquier hora es buena para calmar los ardores; sobre todo, cuando sus obsesiones aparecen. Da igual que haya gente o que estén solos. ¿Quién se resiste? Todo se erotiza en esta novela. Todo es fuente de placer: un plato de leche, huevos, ojos, testículos de toro, montar en bici o la Vía Láctea. Lo habitual no sólo no les satisface, sino que lo desprecian porque es la suciedad lo que provoca sus deseos, como en la brutal corrida de toros en la que orgasmo y muerte (en este caso la de un famoso torero) llegan al mismo tiempo. O en el horripilante final del sacerdote en Sevilla; se le ve el plumero al aventajado aprendiz: La filosofía en el tocador y Los 120 días de Sodoma están muy presentes en este pasaje: Bataille lleva la lección bien aprendida y suma su obra al catálogo de perversiones que es la del Marqués. Sucia, trasgresora, irreverente, sacrílega... Los adjetivos más denigrantes se han utilizado para calificarla, y todos se quedan cortos.

El surrealismo al que se adscribe esta obra, además, llena de símbolos e imágenes el relato que se convierte, así, en ejemplo puro de ese movimiento a pesar de su contenido de alto voltaje. Y aunque cuando se editó no tuviera mucho éxito, su influencia ha sido notable desde que vio la luz. No solo por las imágenes que utiliza (convertidas en clásicas), sino también porque da luz a otras expresiones artísiticas: es imposible ver El perro andaluz tras leer el libro y no darle otro significado a la película de Buñuel y Dalí.

Un libro, en fin, no apto para cualquiera. Pero hoy en día se encuentra siempre entre lo mejor de la literatura erótica. Y por si sientes curiosidad y quieres echar un vistazo a lo más perverso del sexo, lo tenemos en la Biblioteca.

Remedios Herrera Gutiérrez. Sección de Adquisiciones, Préstamo Interbibliotecario e Información y Referencia.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La lectura erótica para esta semana: El amante de lady Chatterley, de D.H. Lawrence

El escritor inglés D.H. Lawrence (1885-1930) publicó su novela El amante de lady Chatterley en 1928, y lo tuvo que hacer en Florencia por que en Reino Unido estuvo prohibida su impresión hasta 1960, por escandalosa y obscena, ya que describía las relaciones sexuales de forma explícita. Es esta su obra más célebre, aunque no la mejor.

Retrata en ella la Inglaterra industrial y puritana de primeros del siglo XX, llena de prejuicios, metiéndonos de lleno en la mentalidad de la época, machista y llena de tabús contra el sexo, y reivindica el derecho de la mujer al deseo sexual, a la igualdad en el sexo como parte de su realización como individuo. Es además una historia de infidelidad entre personas de diferentes clases sociales, donde se plantea una lucha entre las costumbres y la razón, la voluntad y los deseos. El carácter liberador de las energías instintivas en la relación sexual desempeña en la novela el papel catalizador de ese conflicto.

La protagonista es lady Constance Chatterley, Connie en adelante, que contrae matrimonio con Sir Clifford Chatterley, el cual después de un mes de luna de miel se marcha a la guerra, volviendo a los seis meses inválido. Unos años después se retiran a vivir a Wragby, el hogar familiar de él, en las Midlands, donde llevan una existencia acomodada durante varios años. Pero Connie no puede evitar sentir un vacío vital y animada, además, por su marido y el deseo de tener un hijo, encuentra en el guardabosques Oliver Mellors, un hombre de apariencia ruda, la libertad de sentirse mujer, de descubrir su sensualidad.

El amante de Lady Chatterley, más allá de tópicos eróticos, es una defensa del amor, la ternura y el miedo a lo que se siente por otra persona. Una novela llena de reflexiones sobre las relaciones humanas, el sentido de la vida y la búsqueda de la felicidad. Pero que tal vez ha envejecido mal, ya que si le quitas la novedad de leer escenas de sexo explícito, la trama de la novela resulta algo aburrida. 

Puedes encontrarla en la Biblioteca de la Universidad de Málaga tanto en versión electrónica como impresa.


María del Mar Barrios, Biblioteca de Turismo