miércoles, 24 de septiembre de 2014

Historia del ojo, de Georges Bataille. El discípulo predilecto cierra el mes más ardiente.

Vale la primera advertencia. Es MUY FUERTE. Si unas esposas y un sofá mal encarado son lo máximo que has leído, no abras este libro. Ni una página debes permitirte leer, porque no es para ti. Si no imaginas placeres y perversiones más allá de lo que has visto en Emmanuelle; si el rubor tiñe tus mejillas solo de pensar que a alguien se le pueda ocurrir que haya algo más, mejor te olvidas. El libro que esta semana cierra el mes más ardiente es de lo más perverso que te puedas encontrar (con permiso del Divino Marqués, claro está). La Historia del ojo es el sendero que se adentra en lo más oscuro del bosque del deseo, el camino oculto que conduce (en línea directa) a los brazos del Maestro de los placeres diversos. No en vano Bataille es el discípulo predilecto, el niño mimado que más cercano está a las premisas de Sade, y el único que -de verdad- le sigue los pasos. 

Eros y Tanatos van de la mano. En esta historia, Simona y su joven pareja sin nombre se inician en los placeres de la carne por vías muy pero que muy particulares. Perversos y transgresores, para ellos el placer es egoísta, maloliente, brutal. Cualquier sitio, cualquier hora es buena para calmar los ardores; sobre todo, cuando sus obsesiones aparecen. Da igual que haya gente o que estén solos. ¿Quién se resiste? Todo se erotiza en esta novela. Todo es fuente de placer: un plato de leche, huevos, ojos, testículos de toro, montar en bici o la Vía Láctea. Lo habitual no sólo no les satisface, sino que lo desprecian porque es la suciedad lo que provoca sus deseos, como en la brutal corrida de toros en la que orgasmo y muerte (en este caso la de un famoso torero) llegan al mismo tiempo. O en el horripilante final del sacerdote en Sevilla; se le ve el plumero al aventajado aprendiz: La filosofía en el tocador y Los 120 días de Sodoma están muy presentes en este pasaje: Bataille lleva la lección bien aprendida y suma su obra al catálogo de perversiones que es la del Marqués. Sucia, trasgresora, irreverente, sacrílega... Los adjetivos más denigrantes se han utilizado para calificarla, y todos se quedan cortos.

El surrealismo al que se adscribe esta obra, además, llena de símbolos e imágenes el relato que se convierte, así, en ejemplo puro de ese movimiento a pesar de su contenido de alto voltaje. Y aunque cuando se editó no tuviera mucho éxito, su influencia ha sido notable desde que vio la luz. No solo por las imágenes que utiliza (convertidas en clásicas), sino también porque da luz a otras expresiones artísiticas: es imposible ver El perro andaluz tras leer el libro y no darle otro significado a la película de Buñuel y Dalí.

Un libro, en fin, no apto para cualquiera. Pero hoy en día se encuentra siempre entre lo mejor de la literatura erótica. Y por si sientes curiosidad y quieres echar un vistazo a lo más perverso del sexo, lo tenemos en la Biblioteca.

Remedios Herrera Gutiérrez. Sección de Adquisiciones, Préstamo Interbibliotecario e Información y Referencia.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La lectura erótica para esta semana: El amante de lady Chatterley, de D.H. Lawrence

El escritor inglés D.H. Lawrence (1885-1930) publicó su novela El amante de lady Chatterley en 1928, y lo tuvo que hacer en Florencia por que en Reino Unido estuvo prohibida su impresión hasta 1960, por escandalosa y obscena, ya que describía las relaciones sexuales de forma explícita. Es esta su obra más célebre, aunque no la mejor.

Retrata en ella la Inglaterra industrial y puritana de primeros del siglo XX, llena de prejuicios, metiéndonos de lleno en la mentalidad de la época, machista y llena de tabús contra el sexo, y reivindica el derecho de la mujer al deseo sexual, a la igualdad en el sexo como parte de su realización como individuo. Es además una historia de infidelidad entre personas de diferentes clases sociales, donde se plantea una lucha entre las costumbres y la razón, la voluntad y los deseos. El carácter liberador de las energías instintivas en la relación sexual desempeña en la novela el papel catalizador de ese conflicto.

La protagonista es lady Constance Chatterley, Connie en adelante, que contrae matrimonio con Sir Clifford Chatterley, el cual después de un mes de luna de miel se marcha a la guerra, volviendo a los seis meses inválido. Unos años después se retiran a vivir a Wragby, el hogar familiar de él, en las Midlands, donde llevan una existencia acomodada durante varios años. Pero Connie no puede evitar sentir un vacío vital y animada, además, por su marido y el deseo de tener un hijo, encuentra en el guardabosques Oliver Mellors, un hombre de apariencia ruda, la libertad de sentirse mujer, de descubrir su sensualidad.

El amante de Lady Chatterley, más allá de tópicos eróticos, es una defensa del amor, la ternura y el miedo a lo que se siente por otra persona. Una novela llena de reflexiones sobre las relaciones humanas, el sentido de la vida y la búsqueda de la felicidad. Pero que tal vez ha envejecido mal, ya que si le quitas la novedad de leer escenas de sexo explícito, la trama de la novela resulta algo aburrida. 

Puedes encontrarla en la Biblioteca de la Universidad de Málaga tanto en versión electrónica como impresa.


Reseña de María del Mar Barrios, Biblioteca de Turismo

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Sexus. El caliente Henry Miller en La lectura de la semana.

Es esta una novela que hay que leer dos veces. 

La primera lectura, para qué nos vamos a engañar, se centra en lo que se centra: sexo, sexo, sexo. No hay nada más. No hay historia, no hay crimen, no hay trama. Sólo sexo. Y ¡vaya sexo! De matrícula de honor. ¿Por qué hay tanta palabra inútil entre polvo y polvo? Vamos a lo que interesa: cuando se lee Sexus por primera vez se salta de una escena de alto contenido erótico a otra aún más caliente si cabe. Ni en una peli porno. El protagonista de este libro no parece gran cosa, pero tras leerlo, una se pregunta dónde hay un escritor en ciernes que alegre la monotonía de la vida. Deshinibido y explícito. Del todito.

La segunda lectura es para aquellos que se preguntan porqué Henry Miller tiene tanta fama como escritor. Entonces llega la sorpresa de un autor muy sólido que tiene más que contar que unos cuantos polvos salvajes e impúdicos. Mucho más que contar. Miller, en esta novela (¿por qué la llamo así?) claramente autobiográfica es un autor en crisis creativa. Un don nadie con un aburridísimo trabajo en la Bell Company que ve en París El Dorado de los escritores. Con una vida personal nada satisfactoria que gravita entre sexo y alcohol, la narración se centra en el momento en que se plantea cambiarla por otra más atractiva, por divorciarse de una esposa que le aburre y con la que ya no comparte nada y en plantearse seriamente irse a Francia con su joven amante a vivir en la bohemia parisina dedicado en exclusiva a la literatura.

Es Sexus un libro imprescindible en el que se reflexiona en profundidad, entre sexo y más sexo, sobre el proceso de creación literaria y el oficio de escribir, sobre la frustración de aquellos que no pueden vivir según su vocación, sobre la amistad, sobre el amor que termina y el que comienza, sobre seguir los sueños. Es un retrato de los deseos y anhelos de su autor, que se completan en los otros dos títulos de la trilogía La crucifixión rosa (llamados Plexus y Nexus) que narran su desarrollo como escritor y su peripecia vital hasta su partida, por fin, hacia el deseado París.

Un libro maravilloso y profundo. Turbador y sin prejuicios. Imprescindible. 

Y caliente, caliente, también.

¿Te atreves? (¡Shhh! En la Biblioteca lo tenemos).

Remedios Herrera Gutiérrez. Sección de Adquisiciones, Préstamo Interbibliotecario e Información y Referencia.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Leído en otros blogs. Elogio de la madrastra. Eros en la pluma de Vargas Llosa.

Mes de novela erótica, y el blog de nuestro querido Siroco nos ofrece una obra maestra del género en nuestra lengua que puedes leer en nuestra Biblioteca, y también en la Biblioteca Pública más cercana. ¡Atrévete!

Vargas es ahora Premio Nobel, la dimensión ofrecida por éste honor es cósmica y su repercusión mediática hace temblar nuestros criterios. Es difícil templar la espada ante semejante monstruo y su corona.

No obstante a mi Vargas casi siempre me ha gustado, tal vez su faceta de ensayista me ha parecido más importante que la de novelista, aunque cuando leí "La fiesta del chivo" me pareció haber leído una de las historias más fascinantes y terroríficas del mundo escrita por un maestro de la palabra.

El libro que ahora os recomiendo "Elogio de la madrastra" es una rareza en la producción de Vargas, una novela erótica editada en la editorial La sonrisa vertical y dedicada al un erotómano encantador y muy querido por mi, el desaparecido recientemente Luis García Berlanga.

La historia es un reflejo del poder de putrefacción de la inocencia, en este caso en la figura de un niño que tiene una relación con su madrastra, una relación que se desliza aprovechando la sensualidad de ésta y que provoca la separación del matrimonio entre el padre y ésta.Las travesuras de la inocencia son a veces las mayores maldades de un ser humano.

Aprovecha Vargas para con seis pinturas (una de ellas "Diana después del baño" de Boucher 1742 aquí reproducida) sontrastar la historia con pequeños ensayos que son cantos al hedonismo y a lo erótico del ser humano.

Destaco el comienzo del comentario sobre el cuadro de Diana cazadora después del baño:

"Esa, la de la izquierda, soy yo, Diana Lucrecia. Sí, yo, la diosa del roble y de los bosques, de la fertilidad y de los partos, la diosa de la caza. Los griegos me llaman Artemisa. Estoy emparentada con la Luna y Apolo es mi hermano. Entre mis adoradores abundan las mujeres y los plebeyos. Hay templos en mi honor desparramados por todas las selvas del Imperio. A mi derecha, inclinada, mirándome el pie, está Justiniana, mi favorita. Acabamos de bañarnos y vamos a hacer el amor"

miércoles, 30 de julio de 2014

MANSFIELD PARK en la lectura de la semana

En 2013, se celebró por todo lo alto el bicentenario de la publicación de Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. Aunque no esté mereciendo tanta atención, Mansfield Park cumple también 200 años en 2014. La homenajeamos con nuestra reseña semanal, última de este curso académico. Nos reencontramos en septiembre en “La mar de lecturas”. Felices vacaciones.


De las tres hermanas Ward, Frances es, sin duda, la que peor casamiento hizo. Su imprudente unión por amor con un teniente de marina sin medios o relaciones le reportó una creciente familia numerosa, un marido ocioso y borrachín y escasez de casi todo. Su situación mejora cuando su hermana, la baronesa Bertram, a instancias de su otra hermana la Sra. Norris, le propone hacerse cargo del mantenimiento y educación de la mayor de sus hijas: Fanny Price.

Con tan sólo nueve años, Fanny es apartada de su ambiente y acogida por Lord  y Lady Bertram y sus cuatro hijos en la magnífica mansión de Mansfield Park. De naturaleza apocada y tímida, Fanny se educa en un   plano de inferioridad frente a sus primas Maria y Julia exquisitamente instruidas aunque mimadas y vanidosas. Sin embargo, Fanny nunca llega a ofenderse por el trato indiferente de sus primas, consciente de su insignificancia y una posición inferior que la irritante tía Norris nunca se cansa de recordarle. Sólo el primo Edmund, formal y juicioso y destinado a la carrera sacerdotal, parece estar atento a los sentimientos de Fanny y se preocupa de formar su carácter y opiniones a través de la lectura y el estudio. Se convierte así Edmund en el consuelo, único amigo y amor secreto de Fanny Price.

A los 18 años, Fanny se ha transformado en una bella aunque solitaria joven que observa cómo los demás viven y disfrutan de los placeres de la juventud, mientras ella atiende a su indolente tía, Lady Bertram. Sus primas, indiscutibles bellezas locales, comienzan a alternar en sociedad y a considerar el matrimonio como obligación inherente a su condición femenina. Entran en escena en ese momento dos personajes que rompen la monotonía y alteran el orden establecido en Mansfield Park: los hermanos Crawford, cuñados del pastor de la rectoría local. La personalidad de ambos, entre superficial y un tanto amoral, confunde a Fanny que desde su permanente posición de espectadora observa con amargura la fascinación que sobre Edmund ejerce Mary Crawford, a pesar de los escrúpulos de él ante la frivolidad de la joven, reflejo tal vez de una falta de principios morales, y las reticencias de ella a convertirse en la esposa de alguien sin mayor aspiración personal que ser clérigo. También es Fanny la única que se percata de que Henry Crawford coquetea descaradamente con Maria, comprometida con el riquísimo y simplón Mr. Rushworth. Se abren varios frentes amorosos que ponen de manifiesto los celos y rivalidades, la prevalencia de la posición social sobre el verdadero amor y el peligroso juego de la seducción. Cuando Fanny se hace visible para todos, es capaz de demostrar una gran firmeza y sensatez en todas sus actuaciones, aunque ello le valga enfrentarse a su tío para reafirmarse en sus convicciones.

Mansfield Park es una de las novelas menos optimistas y humorísticas de Jane Austen, quien confesaría a su hermana Cassandra en una de sus cartas que deseaba escribir una novela con más sombras que Orgullo y Prejuicio. El resultado es una obra con tantos detractores como fervientes defensores y con una protagonista en exceso retraída y frágil (tildada incluso por la madre de Jane Austen de “insípida”), aunque quizás nos encontremos ante una heroína genuinamente romántica amante de la naturaleza, la poesía y la vida contemplativa. Jane Austen, que escribía sobre la sociedad y ambientes que conocía, quiso cambiar de registro y escribir sobre el ordenamiento pero dotó su novela de mayor complejidad temática e introspección psicológica al tratar cuestiones como la educación y la inculcación de principios morales, la contraposición campo-ciudad y la gran ciudad como generadora de valores superficiales peligrosos para la juventud, las malas influencias y la perseverancia en el amor.

En Jábega tenemos a vuestra disposición diferentes versiones de Mansfield Park así como sus adaptaciones a la televisión.



Juana Doncel Jiménez. Sección de Adquisiciones, P.I. e Inf. y Referencia


miércoles, 23 de julio de 2014

Cien años de soledad. El maestro Gabriel García Márquez es la lectura de la Semana.

Cuando una obra es tan aplaudida y respetada sientes la distancia con lo magnífico y el pudor por mi torpeza, limita mi lenguaje. 

Me resulta difícil decir algo más de lo que se ha dicho, sobre “Cien años de soledad”. Aunque sí me gustaría comentar algunas sensaciones que ha despertado en mí. 

En la familia Buendía he saboreado el retrato de una estirpe. Estirpe fuertemente representada por la influencia que los hombres de la casa ejercían en la sociedad del momento. Aunque con un claro matriarcado, que sustentó y condujo la familia, manteniendo el origen inalterable.

Como en una Torre de Babel, sexualidad, odio, pasión, celos, poder, justicia, superstición, luchas políticas, belleza, incesto, soledad… Sobre todo soledad. Impuesta o elegida. Disfrutada, soñada, penada. 

Personajes primarios que comparten escena con otros avanzados a su época. Estos, marcaron el progreso y desarrollo en Macondo. Un Macondo imaginario y a la vez tan real y presente en tantos rincones del mundo. 

Una novela redonda, como comentó una amiga mía. Un retrato del género humano en un tono personal e inconfundible. Una obra tan rica, que al leerla sientes que no puedes atrapar toda la información contenida en sus páginas. 

Sencillamente magistral, querido Gabo (permítame el atrevimiento).

No falta en la Biblioteca, esta obra magistral.

Mª Carmen Díaz Pérez. Biblioteca de Industriales y Politécnica

miércoles, 16 de julio de 2014

Crónica del rey pasmado. Gonzalo Torrente Ballester visita la Lectura de la semana


Extraños prodigios se suceden en la Villa y Corte. Enormes serpientes que cercan el Alcázar, brujos surcando el cielo, campanas que repican. La flota de Indias no llega a puerto y en Flandes, la guerra está en un momento muy muy delicado. Novenas y procesiones son la solución a los malos augurios, porque quizá esos sucesos sean la respuesta de Dios a los pecados del rey. Ya se sabe que si el rey no cumple las leyes divinas quien sufre el castigo es el pueblo, y el joven rey es muy pecador: tras una noche con la cortesana más hermosa de las Españas, ha concebido la libidinosa idea de ver desnuda a la reina. Un pecado mortal que solo puede traer males al país. El padre Villaescusa pondrá todo su empeño en evitar tan fatídico comportamiento y contará con el apoyo del Conde-Duque de Olivares preocupado, a su vez, por su falta de descendencia. Mientras, la bella Marfisa, el padre Almeida y el conde de Peña Andrada tratarán de que el rey consiga su deseo... 


Que Torrente Ballester está entre los mejores no necesitamos decirlo. Así que ya sabes qué te vas a encontrar en este divertidísimo libro: una novela histórica llena de pasajes humorísticos que retrata con fina ironía las claves de la política nacional de antes... y de ahora. ¿Cómo si no se entiende una Inquisición que nombra comisiones a fin de estudiar si es pecado ver desnuda a la propia esposa, si es pecado que el rey (como rey) vea desnuda a la reina, si las faltas reales las paga el pueblo, si...? ¿Y eso de culpar a Dios, al Demonio, al Destino, a... cuando las cosas no marchan bien? Inquisición, conventos, corrillos de cotillas a las puertas de las iglesias, la corte más pendiente de los vicios privados de los monarcas que de regir con prudencia los destinos del Reino. Consejas de viejas y enredos históricos para tratar de enderezar los destinos de este país de santos y pecadores. 

Sin duda genial esta obra que puedes encontrar en nuestra Biblioteca.

Remedios Herrera Gutiérrez. Sección de Adquisiciones, Préstamo Interbibliotecario e Información y Referencia.